La fuga silenciosa antes de la cúpula: por qué las mujeres no llegan al poder.

Durante los últimos años, hemos aprendido a hablar de liderazgo femenino con cierta comodidad. Pero sigue habiendo un desafío para encontrar mujeres en la alta dirección de las organizaciones.
Los mandos intermedios son la generación sándwich de las empresas.

Los mandos intermedios son la generación sándwich de personas atrapadas entre lo que dirección exige y lo que los equipos necesitan.
Las empresas no pierden talento por los cuidados.

Lo pierden porque no están diseñadas para sostener la vida real.
Hay escenas que he visto repetidas en muchas organizaciones.
Cuando un diagnóstico imprevisto cambia la conversación.

La empresa me llamó pocas semanas después del nacimiento.
Era su tercer hijo. Y había llegado con un diagnóstico inesperado que ponía toda la vida familiar del revés.
Recuerdo el tono y el ambiente de esa primera conversación para entender el servicio solicitado.
Había cuidado.
Había respeto.
Había intención de hacerlo bien.
El problema no es el liderazgo. Es que lo hemos hecho insostenible.

Durante años hemos definido el buen liderazgo con criterios que parecían incuestionables y hasta hemos aplaudido al líder que duerme cuatro horas.
El de la disponibilidad tan amplia que responde correos a las dos de la mañana.