Los mandos intermedios son la generación sándwich de las empresas.

Los mandos intermedios son la generación sándwich de personas atrapadas entre lo que dirección exige y lo que los equipos necesitan.
El problema no es el liderazgo. Es que lo hemos hecho insostenible.

Durante años hemos definido el buen liderazgo con criterios que parecían incuestionables y hasta hemos aplaudido al líder que duerme cuatro horas.
El de la disponibilidad tan amplia que responde correos a las dos de la mañana.